7 Buenas respuestas al eterno “¿Por qué aún no te has casado?”


Probablemente todas las chicas han pasado por este momento incómodo: vas de visita con tus familiares y ya sabes que te llenarán con preguntas sobre el matrimonio. Y es que siempre lo hacen. Y esta pregunta ya te tiene bastante cansada.

La periodista Anna Rodina prefirió no quedarse callada y escribir un artículo sobre el tema que la afecta bastante.

Lectura sugerida: Cuanto más inteligente es la mujer más le cuesta casarse, afirman estudios

En la vida de cada chica llega el momento en el que cumple 23 años. Después 25, luego 27. En adelante cumplirá 30, 31 y más. Tendrá fiestas de cumpleaños, flores y regalos. Y también preguntas como “¿Por qué en tus ya 29 años todavía no estás casada?“. En primer lugar, no ”ya tengo 29“ sino “aún tengo 29”. En segundo lugar, analicemos por qué toda la gente hace estas preguntas y cómo responder a esas réplicas inoportunas.

  1. No tienen nada más de qué hablar. No contigo, sino en general. La gente no sabe hablar sobre algo que no les interesa. Si no crees, intenta algún día mantener la conversación con los desarrolladores de plataformas móviles, y hacerlo de tal manera que no te estén mirando como los usuarios de 2015 miran el navegador Internet Explorer. A lo que voy es a esto: en el rating de intereses de algunas personas las posiciones más altas no están ocupadas por el matrimonio y los hijos, sino por cosas completamente diferentes: viajes, películas, libros, cómo construír aviones, los prinicipios del desarrollo de micro negocios, cómo cultivar sábila en 20 minutos. Y a veces los intereses de otras personas están limitados con ”la familia“ y ”la casa“, y en el momento que les empieces a hablar sobre cultivo de sábilas en Arctica, no tendrán nada qué responderte porque simplemente no tienen ninguna idea sobre el tema. Y esto no tiene nada de malo. Todo lo que puedes hacer en esta situación es encoger los hombros y buscarte otro interlocutor con el que será interesante charlar.
  2. Es un motivo para presumir. Un nuevo anillo, nuevo coche, nuevo color de pelo, nuevo trabajo interesante o nuevo estatus social; a las personas le gusta hablar de sí mismas, y les encanta que las elogien y les reconozcan sus logros. Les gusta cuando los demás las admiran (¿por qué crees que apareció el botón “Me gusta”?). Y si no tienen un auto nuevo, y entre los logros laborales se destaca únicamente la adquisición de una impresora nueva, lo único que pueden presumir son sus maridos. Y más si son guapos e inteligentes. ¿Qué puedes hacer? Nada. O puedes responder algo así como “En Burkina Faso está haciendo calor“. Porque la vida personal de otras personas te tiene que afectar aproximadamente de la misma manera que el clima en ese maravilloso país.
  3. Es una oportunidad para autoafirmarse. Y esto ya no es tan inofensivo: ”Mi marido es guapo e inteligente, y tú sólo tienes tu propio negocio y la figura perfecta de 90-60-90. Mmm, si una mujer está a gusto con su vida, no se la pasa trabajando ni yendo a los gimnasios para hacer ejercicio. A nosotras, mujeres auténticas, nos quieren tal y como somos”. No te preocupes, algún día alguien te propondrá matrimonio. Ten cuidado con las personas que subestiman y devalúan todos tus logros y progresos. Simplemente no hables con ellas, no dejes que se autoafirmen gracias a ti. ¡Nada de eso!
  4. Tienen miedo. A la gente no les gustan los cambios, ni buenos ni malos. La Tierra es redonda, el agua hirviendo está caliente y estar casada es bueno. Y de repente te ven a ti. Soltera pero a gusto con tu vida. Algo está mal, hay que averiguar qué es exactamente. Porque si les arruinas su manera de ver el mundo con este pequeño detalle, ¿qué tal si mañana les dicen que la Tierra no es redonda sino plana como en los libros de Terry Pratchett? No es necesario hacer algo con esta gente, que entiendan por su cuenta que no todo es lo que parece.
  5. Así los educaron. Mi abuela se casó a los 19, mi mamá a los 22, y yo a los 25. Y tú ya tienes 27 y todavía no estás casada. ¿Por qué? Podrías responderles que surgieron otros asuntos muy importantes que te distrayeron de la carrera por el estatus social: aprendiste a tejer macramé, conducir un coche de carreras y filmar anuncios de publicidad que luego ganan premios internacionales.
  6. A la gente les encantan los dramas. Por lo general, en sus vidas las primeras citas y los nervios de “¿me irá a llamar o no?” se quedaron en el pasado, todo está muy tranquilo y hermoso. Y ahí estás tú, triste en tus 32 años. “¿No será porque todavía no te has casado? Claro, por eso es. ¡Cuéntame tu historia terrible, y te voy a compadecer!“. Puedes contarles algo y al mismo tiempo practicar tu habilidad de inventar historias al estilo de ”Simplemente María“. ¿Qué tal que luego te inviten a trabajar de guionista en Televisa? También puedes responder sinceramente que no quieres hablar y estás triste simplemente porque te duele una muela.
  7. Es tu mamá. Y ella es la que pregunta. Porque a ella también le preguntan sus amigas o compañeras del trabajo. ¿Por qué tu Fabiolita todavía no se ha casado? ¡Ya tiene 26! Las amigas de tu mamá adoran los dramas, así las educaron, les dan miedo los cambios, y quieren presumir que “su Laurita ya les regaló tres nietos y les encanta jugar con ellos”. O puede ser cualquier otra cosa. Y es por eso que tu mamá, la mejor mamá del mundo, te enfrenta con una pregunta: ”Fabi, ya dime ¿cuándo te casarás?“. Simplemente abrázala y dile que ahora estás feliz sin ninguna argolla en tu dedo, y luego ya lo verás. ”No te preocupes, mamá, ya estoy grande”.

Autor: Anna Rodina
Fuentegorabbit.ru
Foto de portadablack-celebration.net
Traducción y adaptación: Genial.guru

Comentarios

Comentarios

¿Cuál es tu reacción con esta nota?
Love
0
Love
Fail Fail
0
Fail
OMG OMG
0
OMG
Uhhh Uhhh
0
Uhhh
Cute Cute
0
Cute
Geeky Geeky
0
Geeky
Lol Lol
0
Lol
Win Win
0
Win
Wtf Wtf
0
Wtf

log in

reset password

Back to
log in